
Sobre mí
¡Hola! Te platico un poco de mí y por qué la fotografía cambió mi vida.
Hace algunos años tomé una de las decisiones más difíciles que he tomado: dejar mi trabajo como administradora de empresas para convertirme en una mamá presente.
Era un empleo que disfrutaba. Viajaba constantemente, tenía proyectos, metas y una vida profesional que había construido durante años. Pero cuando nació mi hija, entendí que quería acompañarla en cada etapa de su infancia.
Aunque sabía que era la decisión correcta, no fue nada fácil.
De un día para otro pasé de una rutina llena de trabajo y movimiento a estar en casa, preguntándome quién era ahora y cómo podía seguir creciendo profesionalmente sin perderme la infancia de mi hija.
Hubo días de miedo, frustración e incertidumbre. Sentía que estaba dejando atrás una parte muy importante de mí. Pero también entendí que cada decisión importante exige renunciar a algo para ganar algo todavía más valioso.
Así que decidí buscar una nueva oportunidad.
No buscaba solo un trabajo. Buscaba una profesión que me permitiera seguir soñando, sentirme realizada y, al mismo tiempo, estar presente para mi hija.
Y fue entonces cuando la fotografía llegó a mi vida.
Mis primeras sesiones las hice en el patio de mi casa. Tenía muy poco equipo, muchísimas dudas… pero también una ilusión enorme.
Con el tiempo descubrí que la fotografía no solo me había regalado una profesión; me había regalado una nueva forma de vivir.
Me permitió ver crecer a mi hija, estar presente en los momentos que nunca volverán y, al mismo tiempo, ayudar a cientos de familias a conservar los recuerdos más importantes de sus vidas.
Hoy entiendo que una fotografía vale mucho más con el paso del tiempo.
Por eso sigo preparándome cada día, porque mi propósito ya no es únicamente tomar fotografías.
Mi misión es ayudarte a detener el tiempo por un instante, para que dentro de muchos años puedas volver a abrazar esos recuerdos con el corazón.
Y si hoy estás enfrentando una decisión difícil, quiero decirte algo: no tengas miedo de empezar de nuevo.
A veces, las decisiones que más nos asustan… son las que terminan cambiando nuestra vida para siempre.